Nuevo formato de tío, periféricos aparte
Trasindependiente, en su blog nos ha contado la historia de Cipriano Potes, un personaje que redacta todo un pliego de descargos para librarse de la acusación de quelos tíos pensamos con la polla[sic]. No creo que Cipriano deba de sucumbir aplastado por el sentimiento de culpa. Si el Señor, en su infinita sabiduría, hubiese querido que pensásemos con el cerebro le hubiese costado muy poco trabajo trasladar la capacidad de raciocinio del pene a la cabeza, como muestra la foto. Pero ha decidido que para la supervivencia de la especie es mejor así. Nos ha tuneado el deseo y nos ha dado una gran capacidad de fabricar esos microchips fluyentes llamados espermatozoides. Y por si esto fuera poco, ha permitido que la extracción de semen no duela casi nada. Nada que ver con la extracción de médula ósea, por ejemplo. Incluso, esto lo tengo yo hablado con algunos amigos, hay ocasiones, sobre todo cuando en la operación colabora una mujer, en las que se pueden experimentar sensaciones gratas, hasta el punto de crear dependencia y afectar al libre albedrío.

